Lo esencial en 30 segundos
- Casi ningún iMac llega muerto. Llegan con una avería concreta: fuente, gráfica, disco, pantalla o placa. El truco está en saber cuál antes de gastar.
- Los precios se mueven entre 90 y 300 €. Pantalla y disco desde 90 €; gráfica, fuente y placa desde 180 € (la placa puede llegar a 300 € según la avería).
- El síntoma más común es el más barato de arreglar. Un iMac que va lentísimo casi siempre es el disco mecánico: con SSD vuelve a ser un ordenador usable.
- A veces no compensa y te lo decimos. Si suman dos averías caras y el equipo tiene más de diez años, la reparación se come lo que vale el iMac.
- El iMac no se recoge ni se envía por mensajería. Por tamaño y riesgo de rotura hay que traerlo al taller en mano. Diagnóstico gratis y presupuesto cerrado antes de tocar nada.
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En este artículo
- No enciende, ni un ruido, ni una luz
- Enciende, suena, pero la pantalla sigue negra
- Rayas, franjas, manchas o colores raros en la pantalla
- Se apaga solo o se reinicia sin avisar
- Va lentísimo y vive con la rueda de colores
- Los ventiladores van a tope todo el rato
- No arranca: carpeta con interrogación o prohibido
- Cuándo NO merece la pena reparar un iMac
- Preguntas frecuentes
Hace poco entró por la puerta un señor con un iMac 27″ de 2015 debajo del brazo y cara de haber perdido la mañana. En otra tienda le habían dicho dos cosas: que «eso ya no tiene arreglo» y que «por ese dinero se compra uno nuevo». No le habían abierto el equipo. Ni siquiera lo habían enchufado delante de él. Al conectarlo aquí, el iMac arrancaba, sonaba el chime, los ventiladores giraban y la pantalla se quedaba negra con un ligerísimo resplandor si la mirabas de lado en una habitación a oscuras. Eso no es un iMac muerto: eso es la retroiluminación. Y se arregla.
Llevamos desde 2006 abriendo ordenadores y por el banco de trabajo pasan iMac todas las semanas, de los blancos de policarbonato a los Retina 5K. Y la conclusión después de veinte años es bastante aburrida: la inmensa mayoría de los iMac que llegan «muertos» tienen una sola avería identificable, y en la mitad de los casos esa avería cuesta 90 €. El problema no es la máquina, es que nadie se ha sentado a diagnosticarla. Decir «no compensa» sin abrir es gratis y rápido; diagnosticar lleva tiempo.
Este artículo es la chuleta que usamos en el mostrador. Siete síntomas, lo que suele haber detrás de cada uno, qué descartamos primero para no cobrarte una pieza que no necesitas, cuánto cuesta y —esto es lo importante— en qué momento te decimos que lo dejes estar. Una advertencia antes de empezar, porque nos ahorra llamadas a todos: el iMac no lo recogemos ni lo enviamos por mensajería. Es un equipo grande, con un panel de cristal pegado, y la mensajería estándar se lo come vivo. Hay que traerlo al taller, a C/ Tordomar, local 5, en Hortaleza (Metro Mar de Cristal, L4 y L8).
1. No enciende, ni un ruido, ni una luz
Qué ves: pulsas el botón de atrás y no pasa absolutamente nada. Ni ventilador, ni chime, ni el disco girando, ni el típico clic del relé. Silencio total.
Qué suele ser: la fuente de alimentación. En el iMac la fuente va dentro, atornillada al chasis, y es una pieza que sufre: trabaja encerrada, a temperatura alta, durante años. Cuando abrimos uno que no da señales de vida, lo primero que miramos son los condensadores de la fuente, y en bastantes casos se ven hinchados o con la tapa abombada a simple vista, sin necesidad de medir nada. Un detalle de taller: en los equipos que vienen de chalets o de pueblos con red eléctrica inestable, esto aparece mucho más. Después de una tormenta fuerte en septiembre nos entran varios seguidos.
Qué descartamos primero: el cable de alimentación (sí, en serio, y más de una vez era eso), la regleta, y el botón de encendido, que en algunos modelos pierde contacto. También probamos el equipo en otra toma y comprobamos si hay LED de diagnóstico vivos en la placa. Si la fuente entrega tensiones correctas y el iMac sigue sin arrancar, el problema está en las líneas de alimentación de la placa base y eso es otra reparación distinta.
Qué cuesta: reparar la fuente de alimentación del iMac va desde 180 €. Si la fuente está bien y lo que falla es la placa, entramos en reparación de placa base a nivel de componente, desde 180 € y hasta 300 € según la avería.
Cuándo NO compensa: si la placa está afectada por un líquido que ya ha corrido por media electrónica, o si al medir aparecen cortocircuitos en varias líneas a la vez. Ahí te lo decimos directamente: se puede intentar, pero las probabilidades no acompañan y preferimos no cobrarte una lotería.
2. Enciende, suena, pero la pantalla sigue negra
Qué ves: el ventilador arranca, oyes el chime o notas el disco trabajando, incluso puedes conectar el iMac por red o escuchar el sonido de arranque de macOS. Pero la pantalla está negra.
Qué suele ser: aquí hay dos caminos muy distintos y conviene separarlos bien, porque uno cuesta el doble que el otro. Si acercas una linterna a la pantalla en una habitación a oscuras y alcanzas a distinguir el escritorio, los iconos o la barra de menús, el panel está mostrando imagen y lo que ha caído es la retroiluminación: una avería de la pantalla. Si con la linterna no hay nada, nada de nada, lo más probable es que sea la tarjeta gráfica.
Qué descartamos primero: el brillo a cero (pasa), un cable de pantalla mal asentado tras una reparación anterior, y la memoria. En los 27″ la RAM es accesible por una trampilla trasera y un módulo mal metido deja la pantalla negra con pitidos. También probamos salida de vídeo por Thunderbolt a un monitor externo: si en el externo se ve perfecto, la gráfica funciona y el problema está en el panel o su alimentación.
Qué cuesta: si es retroiluminación o panel, reparar la pantalla del iMac va desde 90 €, en 21,5″, 24″ y 27″. Según lo que salga del diagnóstico se cambia el panel completo o solo el cristal frontal. Si es gráfica, reparar la tarjeta gráfica del iMac son 180 €.
Cuándo NO compensa: cuando el panel está roto físicamente y además la gráfica da artefactos. Son dos piezas caras sumadas y entras de lleno en el cálculo del que hablamos más abajo.
3. Rayas, franjas, manchas o colores raros en la pantalla
Qué ves: líneas verticales fijas, franjas de color, cuadraditos repartidos por el escritorio, la imagen que se descompone al mover una ventana, o una mancha turbia que parece suciedad pero no se va al limpiar.
Qué suele ser: tres cosas distintas que la gente agrupa en «la pantalla está mal».
- Líneas verticales u horizontales fijas, siempre en el mismo sitio: panel. El propio LCD o su conexión.
- Artefactos que cambian, cuadrados de colores, imagen que se rompe al exigirle vídeo: gráfica. En los 27″ de ciertos años con gráfica dedicada esto es un clásico: aparece primero al reproducir vídeo o al conectar un monitor externo, y con el tiempo ya sale en el escritorio.
- Manchas turbias, nubes o zonas lechosas, sobre todo en el centro: es el tratamiento antirreflectante del cristal, que se degrada. Lo vemos mucho en equipos que han vivido en salones con sol directo o que se han limpiado con productos de cristales. En este caso no hay que tocar la electrónica: es cristal.
Qué descartamos primero: siempre conectamos un monitor externo. Es la prueba que separa gráfica de pantalla en treinta segundos. Si en el externo la imagen sale limpia, la gráfica está sana y la avería está en el panel o el cristal.
Qué cuesta: panel o cristal, reparación de pantalla desde 90 €. Artefactos de vídeo, tarjeta gráfica por 180 €.
Cuándo NO compensa: si el panel está rajado en un 27″ Retina antiguo y además el equipo arrastra otras averías. Un cristal roto por un golpe se puede sustituir, pero si debajo el LCD está partido, hablamos de pieza grande.
Un apunte de taller sobre esto: el cristal del iMac moderno va pegado al chasis con cinta de doble cara perimetral, y para abrirlo hay que cortarla con hilo o rueda y volver a poner cinta nueva al cerrar. No es un trabajo de destornillador y diez minutos. Si alguien te dice que te abre un iMac en el mostrador mientras esperas, desconfía.
¿No sabes en cuál de estos casos estás?
Cuéntanos el síntoma por WhatsApp y te decimos qué puede ser y qué horquilla de precio manejamos antes de que muevas el equipo. Si lo traes, el diagnóstico es gratis y no tocamos nada sin presupuesto cerrado y aceptado.
Diagnóstico gratuito · Presupuesto cerrado
4. Se apaga solo o se reinicia sin avisar
Qué ves: el iMac se apaga de golpe, como si le quitaran el enchufe. A veces se queda en bucle: arranca, aguanta unos segundos y se va. O se apaga solo cuando le pides trabajo: un vídeo, una exportación, varias pestañas pesadas.
Qué suele ser: aquí el matiz está en cuándo se apaga. Si se apaga en frío, nada más arrancar y sin hacer nada, apunta a fuente de alimentación o a una línea de alimentación de la placa. Si aguanta bien quince o veinte minutos y se apaga justo cuando el equipo se calienta, el sospechoso número uno es la refrigeración: disipador cegado de polvo y pasta térmica seca.
Qué descartamos primero: miramos los registros del sistema para ver si hay apagones por temperatura, y abrimos para ver el estado del disipador. La cantidad de polvo compactado que sale de un iMac de ocho años que ha vivido en un piso con mascota no te la imaginas: es una manta de pelusa gris entre las aletas que corta el paso del aire por completo. Si después de limpiar y cambiar la pasta las temperaturas se normalizan y deja de apagarse, ahí se acabó la avería.
Qué cuesta: la limpieza interna con cambio de pasta térmica son 120 €. Si el problema es eléctrico, la reparación de la fuente va desde 180 €, y si las tensiones fallan dentro de la placa, la placa base desde 180 €.
Cuándo NO compensa: si el reinicio viene de daño por líquido extendido y el equipo ya tiene sus años. Un vaso de agua en un iMac no se queda en la superficie: baja y afecta a varias zonas.
5. Va lentísimo y vive con la rueda de colores
Qué ves: tarda tres o cuatro minutos en arrancar, abrir el navegador es una ceremonia, y la rueda de colores sale hasta para cambiar de pestaña. El equipo no está roto, está insufrible.
Qué suele ser: el disco duro mecánico. Es, con diferencia, el motivo número uno por el que la gente cree que su iMac «ya no da más de sí». Muchos iMac de esos años salieron de fábrica con disco de 5400 rpm, que ya era lento el día que se compró el equipo y que con un macOS moderno encima es directamente un cuello de botella. Dos variantes que vemos a diario: el disco que empieza a tener sectores defectuosos y mete parones de diez segundos, y el Fusion Drive, donde el pequeño SSD que hacía de caché falla y deja al conjunto arrastrándose.
Qué descartamos primero: leemos el S.M.A.R.T. del disco, miramos horas de uso y reasignaciones, y comprobamos que no sea simplemente un sistema saturado o un disco al 98 % de capacidad. También revisamos la RAM, que en los 27″ es ampliable y a veces el problema es que el equipo tiene 8 GB peleando con veinte pestañas.
Qué cuesta: el cambio de disco duro a SSD en iMac va desde 90 €, con SSD de 480 GB o 960 GB, limpieza interna e instalación de macOS incluidas. Si te interesa ver el proceso por dentro, lo contamos paso a paso en cómo cambiar el disco duro de un iMac.
El iMac que ya no recibe actualizaciones de macOS
Caso habitual: el iMac funciona, le pones un SSD y vuela, pero Apple ya no le da versiones nuevas de macOS. El navegador empieza a avisar de que no se actualiza, alguna aplicación deja de instalarse y el equipo queda en una especie de limbo. Para esos casos instalamos opcionalmente OpenCore, que permite correr una versión reciente de macOS en un iMac que oficialmente se quedó fuera. No es magia y no convierte el equipo en nuevo, pero sí le devuelve navegador actualizado y compatibilidad con software moderno. Lo valoramos equipo por equipo, porque no todos los modelos responden igual.
6. Los ventiladores van a tope todo el rato
Qué ves: el iMac suena como un secador desde que arranca, aunque no estés haciendo nada. A veces está caliente, a veces ni eso: sopla a toda velocidad con el escritorio vacío.
Qué suele ser: dos escenarios muy distintos. El primero es térmico de verdad: disipador cegado y pasta seca, el equipo se calienta y el ventilador hace su trabajo. El segundo es el que más nos llega y el que casi nadie se espera: alguien cambió el disco duro por su cuenta y no gestionó el sensor térmico del disco original. En varios modelos de iMac ese sensor va en el propio disco o en un cable específico, y si desaparece, el sistema interpreta que no puede leer la temperatura y manda el ventilador al máximo de forma permanente. El ordenador está frío y el ventilador a 5.000 rpm. Se resuelve con el adaptador o el puente correcto, no cambiando nada.
Qué descartamos primero: leemos las temperaturas reales y las revoluciones. Si las temperaturas son normales y el ventilador está disparado, es sensor. Si las temperaturas están altas, es limpieza. También miramos procesos: un proceso desbocado consumiendo CPU al 100 % hace lo mismo y se arregla en software.
Qué cuesta: la limpieza interna con pasta térmica, 120 €. Si va ligada a una intervención de disco, se resuelve dentro de la reparación de disco duro del iMac, desde 90 €, que ya incluye la limpieza interna.
7. No arranca: carpeta con interrogación o símbolo de prohibido
Qué ves: el iMac enciende, suena, y en lugar de la manzana aparece una carpeta parpadeando con un interrogante. O sale la manzana, la barra de progreso avanza hasta la mitad y se planta. O directamente el círculo con la raya atravesada.
Qué suele ser: el equipo no encuentra un sistema de arranque válido. La carpeta con interrogación significa literalmente «no veo ningún disco con macOS». Puede ser que el disco haya muerto, que el cable SATA esté dañado, o que el Fusion Drive se haya roto y el sistema no sepa montar el conjunto. El símbolo de prohibido suele apuntar a sistema corrupto sobre un disco que todavía responde, y ahí a veces basta con reinstalar.
Qué descartamos primero: arrancamos desde un sistema externo. Si el iMac arranca bien por USB, el hardware está vivo y el problema es el disco interno o su sistema. Ese es el mejor escenario posible y el más frecuente. También comprobamos que los datos sean recuperables antes de tocar nada: si llevas años sin copia de seguridad, es el momento de decirlo en el mostrador, no después.
Qué cuesta: si es sistema, reinstalación y puesta a punto en 24 horas. Si es disco, sustitución por SSD desde 90 €, con macOS instalado y limpieza interna incluida.
Resumen rápido: síntoma, causa probable y precio
| Síntoma | Causa más probable | Precio |
|---|---|---|
| No enciende, silencio total | Fuente de alimentación | desde 180 € |
| Enciende pero pantalla negra | Retroiluminación / panel o gráfica | desde 90 € / 180 € |
| Rayas, franjas o manchas | Panel o cristal frontal / gráfica | desde 90 € / 180 € |
| Se apaga o se reinicia solo | Calor acumulado o fuente | 120 € / desde 180 € |
| Lentísimo, rueda de colores | Disco mecánico o Fusion Drive | desde 90 € |
| Ventiladores a tope siempre | Polvo y pasta seca o sensor térmico | 120 € / desde 90 € |
| Carpeta con interrogación | Disco o sistema | desde 90 € |
| Puertos muertos, daño por líquido | Placa base, a nivel de componente | desde 180 € (hasta 300 €) |
Cuándo NO merece la pena reparar un iMac
Esta parte es la que menos gusta escribir a un taller y la que más gente agradece. No todos los iMac se arreglan, y sobre todo no todos los iMac deben arreglarse. El criterio que usamos es sencillo y lo aplicamos delante del cliente con el presupuesto encima de la mesa.
Primero: la suma de averías. Una avería sola casi siempre compensa. Dos empiezan a doler. Si te entra un iMac que necesita panel y además tiene la gráfica dando artefactos, estás sumando 90 € y 180 € como mínimo, y eso en un equipo de diez años con disco mecánico que además querrás pasar a SSD. Ahí la cuenta se dispara y el iMac reparado sigue siendo un iMac de diez años. Lo mismo con pantalla más placa base: dos piezas grandes juntas pueden superar tranquilamente lo que vale el equipo en el mercado de segunda mano.
Segundo: qué vale el equipo hoy. No lo que te costó, ni lo que te dolería perderlo. Lo que vale ahora. Si una reparación se acerca a ese número o lo pasa, la reparación deja de tener sentido económico, por muy bien que quede.
Tercero: la edad y lo que viene detrás. Un iMac de doce o catorce años con disco original tiene más piezas cansadas que la que ha fallado. Arreglar la fuente hoy y que dentro de seis meses se vaya la gráfica es una posibilidad real, no una exageración para venderte otra cosa. Cuando vemos ese perfil lo decimos.
Cuarto, y en la otra dirección: si el equipo tiene una sola avería clara, el resto responde bien y vas a usarlo para ofimática, navegación, correo, contabilidad o el ordenador de la cocina, repararlo es casi siempre la mejor decisión que puedes tomar. Un iMac de 2015 con SSD y limpieza interna aguanta años de uso normal sin despeinarse, y la pantalla que lleva sigue siendo mejor que la de muchos monitores que se venden hoy.
Lo que no vas a oír aquí es «no tiene arreglo» sin haberlo abierto. El diagnóstico es gratuito y el presupuesto es cerrado: si la cuenta no sale, te lo decimos con números delante y te llevas el equipo sin pagar nada por saberlo.
Preguntas frecuentes
¿Recogéis el iMac en mi casa o lo puedo enviar por mensajería?
No. Los iMac no se recogen ni se envían: son equipos grandes, con un panel de cristal pegado al chasis, y el transporte estándar los rompe con demasiada facilidad. Hay que traerlo en mano al taller, en C/ Tordomar, local 5, Hortaleza, Madrid (Metro Mar de Cristal, L4 y L8). No hace falta que traigas teclado ni ratón, solo el iMac y su cable de corriente.
¿Cuánto tarda la reparación?
Las intervenciones de software y las limpiezas internas, en 24 horas. Si hay que cambiar una pieza y la tenemos en stock, entre 24 y 48 horas. Si la pieza hay que pedirla, suma a esas 24-48 horas el plazo del proveedor, que te decimos en el momento de dar el presupuesto para que sepas a qué atenerte.
¿Voy a perder mis datos?
En una reparación normal, no. Cuando el disco todavía responde, pasamos tus datos al disco nuevo. Si el disco está dañado y no se puede leer con normalidad, te lo decimos antes de seguir y valoramos las opciones contigo. Dinos en el mostrador si hay algo dentro que no puedes perder: cambia cómo planteamos el trabajo.
Mi iMac ya no acepta versiones nuevas de macOS, ¿tiene solución?
Sí, en bastantes modelos. Con OpenCore se puede instalar una versión reciente de macOS en un iMac que Apple ha dejado fuera de la lista oficial, lo que devuelve navegador actualizado y compatibilidad con aplicaciones modernas. Lo ofrecemos como opción dentro de la reparación de disco y lo valoramos modelo por modelo, porque no todos se comportan igual.
¿Qué garantía tiene la reparación?
3 meses sobre la reparación realizada. Llevamos desde 2006 en esto y respondemos de lo que tocamos. Si algo no queda bien, vuelves y lo revisamos.
¿Me cobráis por mirarlo si al final no lo reparo?
No. El diagnóstico es gratuito y el presupuesto es cerrado: sabes el precio final antes de que toquemos nada. Si decides no reparar, te llevas el iMac sin pagar nada. Y si el presupuesto no sale a cuenta, somos los primeros en decírtelo.
Este artículo forma parte de nuestra guía completa para reparar iPhone, iPad y Mac en Madrid.
Antes de tirarlo, déjanos verlo
Dinos qué hace tu iMac y de qué año es, y te damos una primera orientación por WhatsApp. Si lo traes al taller, el diagnóstico es gratuito y no tocamos nada sin presupuesto cerrado y aceptado. Recuerda que los iMac no se recogen ni se envían por mensajería: hay que traerlos en mano.
C/ Tordomar, local 5 · Hortaleza, Madrid · 20 años reparando · Garantía de 3 meses

